Bebés vs verano – Primera parte

Estamos en pleno verano y para desgracia de muchos de nosotros,  está haciendo un bochorno que no nos deja casi ni respirar… Dependerá de dónde vivas, pero si vives en una zona muy cálida, más te vale tener precauciones a la hora de salir con tu bebé y así, nos cargamos la “inevitabilidad“… Detesto cuando alguien cree que todo es inevitable y en realidad, es sencillamente pereza o vagancia la que hace que a los nenes les cueste pasarlo mal por culpa de no haber puesto los medios necesarios y evitarlo.

Para eso estoy yo aquí, para aconsejar a los papás y mamás novatos sobre las necesidades especiales del bebé en época de mucho calor y así, no pasaremos por el susto de un golpe de calor o un golpe de sol. Son cosas distintas, un golpe de calor no es necesariamente por estar expuestos al sol, depende de la malévola combinación de dos variables: una alta temperatura unida a mucha humedad en el ambiente. Hoy por hoy cualquiera que tenga acceso a Google sabrá exactamente la temperatura y la cantidad de humedad del ambiente que hay en cada hora del día, ésto ayuda pero si no ponemos atención ¡¡la liaremos seguro!!

Lo más importante: NO SALIR A LA CALLE con un bebé pequeñito en las horas de mayor calor, vaya desde las 12 de la mañana hasta las 4 de la tarde, más vale que lo evitéis… No se trata de no salir, se trata de hacerlo con lógica. Si nosotros nos sentimos ahogados ¿os imagináis cómo se sienten los bebés?… Pues eso.

Si tu bebé no toma el pecho, siempre y digo SIEMPRE hay que llevar agua para el bebé, sea la hora que sea y ofrecérsela con regularidad, porque con los peques en cuanto nos descuidamos, se nos pueden deshidratar y eso, queridos y queridas… es algo muy peligroso.

En casa mantened todo el frescor que podáis, si no tenéis aire acondicionado no dejéis de lado el ventilador, conviene tenerlo enchufado siempre que sea necesario, además no supone un gran gasto (para que os hagáis una idea, un ventilador puesto como mínimo seis horas diarias, os costará durante todo el verano unos 5€ más en la factura) y merece la pena que el bebé esté lo más confortable posible. Tampoco tenéis que enchufárselo encima, con que se airee la habitación, será suficiente. Si durante el día hay horas punta en las que el sol entra por cualquiera de las estancias de la casa, os recomiendo bajar la persiana, aunque tengáis la ventana o balcón abierto, no sentiréis tanto calor… Es algo que hacían (y hacen) en Andalucía de forma natural y funciona. La umbría enfría el ambiente y lo notaréis seguro.

En fin, hay más cosas que decir pero creo que aquí están las más importantes: evitar las horas del día de más calor… darle agua al bebé a menudo… mantenerlo fresquito en casa… y si notáis cualquier alteración que no sea lo normal en vuestros peques como fiebre o malestar, cambios de humor estando más lloroncito de lo que acostumbra, aletargo o fiebre… ¡¡AL MÉDICO SIN MÁS DILACIÓN!! … Puede que, a pesar de todas nuestras precauciones nuestro bebé tenga un golpe de calor o se esté deshidratando, por lo que acudir a un especialista es lo más lógico y lo que hará que el bebé se recupere y no tengamos sustos.

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